Descubrir dónde comer en Lugo es adentrarse en una de las mayores mecas del buen yantar gallego. Bajo el célebre lema popular «Y para comer, Lugo», la ciudad destaca por una tradición culinaria donde la calidad de la materia prima y la generosidad de sus raciones son las auténticas protagonistas.
El arte del tapeo en el Casco Histórico
El centro amurallado es el corazón gastronómico de la ciudad, especialmente en torno a la Rúa Nova y la Praza do Campo. Ir de vinos por Lugo incluye una particularidad única: con cada bebida se sirve una tapa gratuita a elegir entre una apetitosa variedad. En estas barras es imprescindible probar:
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Pulpo á feira: Servido sobre plato de madera, con aceite de oliva, sal gruesa y pimentón.
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Carne o caldeiro y raxo: Cortes de carne de vacuno y cerdo aderezados al estilo tradicional.
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Empanada gallega: Elaborada con masa fina y rellenos tradicionales como atún, carne o zamburiñas.
La excelencia de la Ternera Gallega y la huerta
En los restaurantes de mantel, la estrella indiscutible es la carne. Lugo es la capital del vacuno en Galicia, por lo que pedir un chuletón o un solomillo de Ternera Gallega Suprema garantiza una textura y sabor excepcionales. En época invernal, el tradicional cocido gallego con lacón, chorizos, grelos y cachelos es toda una institución.
Repostería tradicional para el final
Ninguna comida en Lugo está completa sin probar sus postres artesanales. Destacan la tarta de Santiago, las filloas rellenas de crema y las orellas, típicas de las fechas festivas.
Acompañar la experiencia con vinos locales de la D.O. Ribeira Sacra asegura una vivencia gastronómica inolvidable con la mejor relación calidad-precio.